miércoles, julio 04, 2007

Cayo largo

Jueves tarde, hago Volldams con el Zar en la Pompeu Fabra, la Volldam a 0,95. Hago un mal movimiento y se me cae el cigarro, cuando lo cojo está descapullado, lo vuelvo a encender. Al rato me arde la tripa, me levanto con cuatro agujeros en la camiseta. Empieza bien la noche.

Quedamos con Marc, queremos reventar Barcelona. Vamos a su casa y empezamos a jugar a la play, yo nunca habia jugado al pro-evolution, parejas de dos, pierdo todas las partidas. Bajamos a hacer una cervezas, las volls están calientes, ellos piden estrellas, a mi me sacan las volls en una cubitera, como un señor.

Marc se raja al final, X también. El Zar, que no tiene personalidad, se contagia. Acabo perdiendo borracho otra vez pro-evolution. Barcelona se queda sin reventar y yo con las ganas.

Sábado noche, la una y veinte de la madrugada. Estoy tirado en la cama leyendo "La expedición de la Kon-tiki", de Thor heyerdahl. Suena el móvil, es Marc, quiere salir. Me da por culo, el jueves SÍ tenía ganas. Tardo cuatro frases en acceder. El Zar parece que ha hecho votos de algo y se raja.

Marc y yo, mano a mano. Ovella hasta que nos echan, acabo en el bóveda, la última vez me había prometido a mi mismo que no volvería nunca. Empiezan a caer los cubatas y empiezo a enamorarme compulsivamente, me van largando, no entiendo lo que me dicen, ellas no entienden lo que balbuceo. Me concentro y saco cuatro frases seguidas con sentido, me hace caso y empiezo a decir tonterias. Solo saco su número de móvil, con dos cubatas menos esta história tendría otro final y otra moraleja. Vuelvo a casa de Marc y duermo en el sofá.

Si hubiera hecho caso a mi cabeza no hubiera salido el sábado, si le hubiera hecho caso a mi cabeza bebería menos y follaría más.

Paso durmiendo hasta la tarde del domingo, por la noche no podia dormir, ni con Heyerdahl. A las cuatro de la madrugada me canso de estar mirando el techo y me pongo a ver la tele, Cayo Largo.

Humphrey está secuestrado en un hotel con más gente por un mafioso con pintas de Capone. Los mafiosos trafican con dinero falso, especulan con que vuelva la ley seca y vuelvan los buenos tiempos. Humillan al viejo Humphrey, soldado condecorado pero desencantado. Alguien se hace el heroe y muere. Él mantiene la calma, "El mundo no va a cambiar por un Johnny Rocco menos", dice, y sigue vivo.

Eso dice su cabeza, pero el tipo és un heroe, es el tipo duro del cine, es el viejo Humphrey, así que al final se la juega y vence.

Toda esta história nos enseña varias cosas.

La primera es que las prohibiciones generan mafia, los mafiosos sueñan con que vuelva la ley seca. Desde su derogación se dedican a trapicheos de mala muerte. Los años en que renacerán con el tráfico de drogas quedan lejos aún. Alguien debería tomar nota de esto.

La segunda es la frase que suelta Bogart cuando decide cruzar la linea: "Si la cabeza dice una cosa, y toda tu vida dice otra, la cabeza siempre pierde"

El personaje de Humphrey es un heroe desencantado, pero un heroe. Cuando llega el momento se comporta como tal.

Yo estoy cansado y sin ganas de salir leyendo en mi cama, me llaman, mi cabeza no quiere que salga. Toda mi vida grita otra cosa, la cabeza siempre pierde. A las cuatro frases ya me estoy vistiendo.

El personaje de Bogart es un héroe y al final se comporta como tal, ¿Que cojones soy yo?

2 Comments:

Blogger klept0 dijo...

Un desencantado, encantador de palabras. Si hablarás con ellas con la misma simpatía y sinceridad con la que escribes en momentos como éstos, follarías más ahorrándote los cubatas.

Héroes no, pero ante todo protagonistas de nuetra propia vida, si no te convence reescribe el guión, siempre se está a tiempo... ^_´

Ö_Ö

14/7/07 09:38  
Blogger El-Al-Eim dijo...

Muy bueno, me ha gustado tu análisis o visión sobre Cayo Largo, máxime pq en personajes como el de Boogie parece estar concentrada toda la sabiduría de la Vida.

La verdad es que aunque la cabeza pueda decir una cosa, la tozuda vida suele empeñarse en aplicar otra muy distinta.

6/8/07 13:25  

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